Nos pasamos al acero, con las nuevas sartenes en acero inoxidable.

Sartén de acero inoxidable
Las sartenes de acero inoxidable son una aleación de acero que contiene cromo, lo que les proporciona resistencia a la corrosión y a las manchas.
Solo necesitarás un poco de práctica y seguir unos pasos para prepararla antes de usarla.
Lo primero que debemos hacer es calentar la sartén a la temperatura adecuada, antes de poner el alimento, ya que sino lo más probable es que se te pegue. Esto se debe a que estás sartenes no llevan ningún tipo de recubrimiento de teflón, que hasta ahora nos facilitaba que los alimentos no se pegarán a la sartén.

Sartenes con recubrimiento de Teflón
Para saber cuando empezamos a cocinar, podemos utilizar el «truco del agua».
Una vez en el fuego la sartén, echaremos unas gotas de agua que se harán bolitas y se deslizarán hasta que se evaporen. En ese momento, está lista para que echemos el aceite o grasa vegetal, menearemos la sartén para que se reparta uniformemente por ella y ya podremos empezar a cocinar.
El acero absorbe el calor con mucha facilidad, deberemos controlar el fuego y si es necesario lo bajaremos un poco.
El sabor será totalmente distinto porque el acero no altera el sabor natural de los alimentos.
Las sartenes de acero son de larga duración.
Si que deberemos de poner especial atención a la hora de su limpieza, evitando sobre todo los cambios bruscos de temperatura que podrían causar deformaciones y afectar a su durabilidad.
A la hora de limpiarlas, procederemos a quitar los restos que han quedado en la sartén utilizando una cuchara de madera, cuando la sartén esté ya fría. A continuación, usaremos un estropajo suave o un cepillo de mango largo de platos con un poco de detergente y finalmente aclararemos con agua fría y secaremos con un paño limpio.
Si queremos darle brillo podemos humdecer un paño con un poco de vinagre y pasarlo por la sartén.
Ahora ya solo te queda dar un paso hacia delante y probarlas.
